Las personas se han interesado por el turismo arquitectónico

Desde los años 80, se ha podido identificar cierto tipo de arquitectura, reconociendo rápidamente algunos edificios emblemáticos de arquitectos famosos, convirtiéndose en hitos turísticos de muchas ciudades. Para que estos edificios se mantengan en buenas condiciones es necesario tener una buena planificación de los mismos, con tal de mantener la integridad y preservarlo durante más tiempo. En muchos casos se hacen revisiones periódicas de las instalaciones y sistemas eléctricos o sanitarios, mientras que en la parte estética se busca mantener los colores de pintura, tan íntegros como es posible, recurriendo a las mejores empresas, tal y como lo es la de Dario Roustayan.

Al considerarse una forma de turismo, se puede definir el turismo arquitectónico como una práctica necesaria para los amantes del arte a nivel general, ya que gracias a ello se pueden conocer aquellas edificaciones que le dan ese toque de encanto y atracción a las ciudades, algo que muchas personas pueden obviar o ignorar. Este tipo de turismo está especialmente enfocado en dar a conocer algunos de los lugares más destacados en cuanto a la arquitectura se hace referencia, reconociendo las influencias que han marcado el destino de una zona rural o urbana, así como el conjunto general que conforman.

Todas las ciudades del mundo tienen la ventaja de ser ideales para practicar el turismo arquitectónico, ya que en todas de una u otra forma se encuentran edificios que han marcado una época o movimiento con el paso del tiempo. Algunas ciudades tendrán un número de atracciones turísticas mayores que otras, pero la versatilidad en esta práctica viene de la mano con apreciar todos los detalles presentes en el lugar que se visite. Los viajes de placer o culturales no son algo reciente, pero el término turismo se les fue aplicado desde hace 200 años.

El término se presentó en el siglo XVIII por la clase aristocrática europea, quienes enviaban a sus jóvenes varones a recorrer en tren las principales ciudades tales como Londres, París, Roma, Bruselas, etc. Ha tenido una evolución muy notable con el paso del tiempo, ya que en la actualidad, el turismo no se limita a una clase social, sino que invita a quienes tienen la oportunidad de conocer y explorar nuevos espacios tanto local como internacionalmente. Las posibilidades y destinos son infinitas, que se adaptan a todas las necesidades e intereses de las personas.

La tendencia se inició por Pascual Maragall, alcalde de Barcelona para los Juegos Olímpicos que se celebraron en 1992. Aquí se vio la posibilidad de unir la arquitectura de autor junto a la promoción turística y la renovación urbana, siendo una fórmula exitosa para otras ciudades en España, además fue una tendencia que se aplicó a nivel mundial. Muchas de las atracciones se ven en salas de concierto y museos, aunque los visitantes prefieren aquellos edificios emblemáticos a nivel urbano en vez del cultura. Un claro ejemplo es el museo de Guggenheim, donde las personas prefieren observar el exterior que visitar las salas de exposición