Disfrutar de las vacaciones sin que sufra nuestro estómago

Un viaje siempre nos vendrá bien ya que podemos recuperar nuestras energías, conocer diversas culturas, poder disfrutar de los paisajes y de las comidas, y para algunos, también para trabajar.

Ciertos viajes quizás quedan impresos en nuestra memoria, y ello quizás no es por experiencias que deseamos vivir, sino porque las mismas se encargaron de impactarnos de manera negativa en nuestro estado de salud, alterando su capacidad funcional y con ello, la calidad de vida.

Cuando se trata de problemas digestivos, es una situación que se presenta muy frecuente, siendo las afecciones más recurrentes la gastroenteritis (diarrea del viajero), indigestión, reflujo gastroesofágico y colon irritable. Es por ello que a continuación explicaremos algunos detalles sobre cada uno de ellos, bajo recomendaciones del reconocido Pedro Luis Cobiella, director de una cadena de hospitales muy importante en España.

Diarrea del viajero

Posiblemente este se trate de uno de los problemas que se presenta con más frecuencia, aunque es va­riable. La misma afecta entre el 20% y 50% de quienes viajan. Esta se presenta sobre todo en el viajero, más no en el residente, y ello se debe a que este no cuenta con las defensas para combatirla. Se trata de una enfermedad generalmente  infecciosa por bacterias, pero también puede deberse a virus. Se inicia de forma rápida, entre 12 y 72 horas después de la infección, y para resolverse podría tardar incluso hasta 15 días. 

Indigestión

Hace su aparición cuando existen cambios en los hábitos de la ali­mentación, al intro­ducir alimentos a los que no estamos acostumbrados. La misma se puede manifestar como ardor o dolor en la boca del estómago o bien, en la parte superior del abdomen. Su duración es algunas horas y se encuentra relacionado con alimentos o bebidas que se consumen.

Reflujo gastroesofágico

Es producido por el paso del contenido del estómago hacia el esófago. Se caracteriza por una sensación de ar­dor en el pecho. El mismo es facilitado por factores como el exceso de café, té, chocolate, gaseosas, comidas picantes, productos lácteos, alcohol, alimentos mento­lados y el tabaco.

Algunos consejos para evitar este tipo de situaciones 

Estas son algunas recomendaciones que nos pueden ayudar al momento de reducir la probabilidad de que se presenten problemas digestivos durante un viaje:

1.- Consumir prebióticos como la avena, miel de abe­jas, trigo, soja, espárragos y puerros unas dos semanas antes de que inicie nuestro viaje, ya que pueden favo­recer el crecimiento de la flora bacteriana normal y con ello se reduce el riesgo de infección en el tubo digestivo.

2.- Evitar durante el viaje el con­sumo de agua de la llave o de ríos. Lo recomendable es consumir agua embotellada, incluso no se debe tomar agua durante el baño.

3.- Si se puede evitar, no consumir alimentos que no hayan sido cocidos de la forma adecuada­, o de los que se sospecha su procedencia.

Recomendaciones

Si aún cuando se han seguido estos consejos eventualmente se presentan problemas digestivo, entonces estos consejos te serán de gran utilidad:

  • Consumir suero, sales o bebi­das rehidratantes, si se presenta un cuadro diarreico. Lo ideal será un vaso, luego de cada deposición o episodio de vómito.
  • Se debe evitar el consumo de irritan­tes, entre ellos el alcohol, chocolate, pi­cantes, fritos, harinas refinadas y salsas.
  • Es recomendable consumir alimentos en pe­queñas porciones y masticarlos muy bien entre cada bocado.

Si se presenta el reflujo o la indigestión, se debe consumir un antiácido, ya que ayudan con las molestias.